Frase del día

sábado, 30 de enero de 2016

La Historia de Eriol

El lenguaje sirve para transmitir ideas y los mitos sirven para transmitir Verdades. Con esa idea en mente, el profesor Tolkien sintió un gran pesar al saber que Inglaterra, su hogar, carecía de una mitología propia a diferencia de otras culturas como los anglosajones, los nórdicos, entre otros. Pero ese pesar fue el que lo llevó a un viaje que duraría toda su vida. Desde los poemas de Korintion hasta las más profundas concepciones sobre el alma y el destino, Tolkien fue perfeccionando un mundo subcreado tan verosimil y completo que hoy en día es difícil pensar que todo haya salido de la mente de un solo hombre. El mismo nos cuenta:
Querría que tuviéramos más de esto atesorado, algo de este mismo carácter y que haya pertenecido a los ingleses. Tuve la idea de crear un cuerpo de leyendas más o menos conexas, desde las más grandes, cosmogónicas, hasta el nivel de los cuentos románticos de hadas (Las mayores apoyadas en las menores, en su contacto con el suelo y las menores extrayendo esplendor de las vastas telas de fondo) que pudiera dedicar sencillamente a Inglaterra, mi país, Deberían poseer el tono y calidad que yo deseaba, mas bien claro y fresco, oler a nuestro "aire" (El clima y suelo del noroeste de Gran Bretaña y las regiones próximas a Europa; no Italia ni Egeo ni mucho menos Oriente) y aunque poseyeran (si yo podía lograrla) la elusiva belleza que algunos llaman céltica (aunque es rara hallarla en los antiguos escritos celtas). Deberían ser elevadas, limpias de vulgaridad y aptas para mentes más adulta de una tierra largamente embebida en la poesía. Yo había de representar por entero algunas de las historias mayores y dejar muchas apenas situadas en el plan y esbozadas. Los ciclos deberían estar vinculados en un tono majestuoso y sin embargo dejar lugar para que otras manos y mentes aportaran música, drama y pintura. Absurdo.
Así surge Ottor Wæfre (el errante), un hombre que vivió cerca del siglo IX d.C y que serviría como lazo entre nuestro mundo conocido y el mundo subcreado gracias al viaje que emprendió a la Isla Solitaria (Tol Eressea).

Ottor vivió toda una vida sobre las aguas. Su padre se llamaba Eoh (que significa caballo); y Eoh fue muerto por su hermano Beorn, en La Gran Batalla. Ottor Wæfre se asentó en la isla de Heligoland en el Mar del Norte, y se casó con una mujer llamada Cwén; tuvieron dos hijos llamados Hengest y Horsa. La añoranza por el mar invadió a Ottor Wæfre.  y después de la muerte de Cwén, Ottor dejó a sus jóvenes hijos. Hengest y Horsa vengaron a Eoh y se convirtieron en grandes capitanes; pero Ottor Wæfre se fue a la mar.

Un día, después de mucho navegar, llegó a una isla hermosa, donde las luces de la tarde encendían las ventanas de un pueblo perdido. Los Elfos. Allí se acercó a la cabaña del Juego Perdido donde vivió un tiempo y fue llamado Eriol "El que sueña solo" y ahí escuchó historias sobre los Ainur y la creación del mundo, la creación de los árboles y la llegada de los elfos bajo las estrellas, la traición de Melko y el robo de los Silmarili, la historia del Sol y la Luna y el ocultamiento de Valinor, la Guerra de las Joyas, la gesta de Beren y Luthien, la tragedia de los Hijos de Hurin, la historia del collar de los enanos, la Caida de Gondolin y el gran viaje de Earendil, el más grande marinero que se elevó al firmamento.

Eriol quedó fascinado con las historias y quiso saberlo todo acerca de los Elfos. Pero mientras no bebiera el limpë, la bebida sagrada de los elfos, no podría hacerlo. 

El limpë es una bebida que fue entregada a los elfos que fueron a la Isla Solitaria, después de la guerra de la cólera y bebiéndola sus corazones se mantienen jóvenes y las bocas se llenan de cantos, pero esa bebida sólo Meril, la señora de la isla, puede darla a aquellos que no son de la raza de los Eldar. Después de haberla bebido, los Hombres se quedan a vivir para siempre con los Eldar de la Isla hasta que llegue la hora de partir en busca de las familias perdidas.

Así fue que Eriol emprendió el viaje en búsqueda del limpë. Se marchó a Tavrobel para encontrarse con Gilfanon, el más viejo de los elfos y se quedó en la Casa de las Cien Chimeneas, porque ésta era la última condición para beber limpë. Gilfanon le pide que escriba todo lo que ha escuchado antes de beberlo y así surge el Libro Dorado de Tavrobel.


Cuando Eriol le suplicó a Meril-i-Turinqi que le diera de beber limpë incluso ella se mostró severa:
Si bebes esta bebida ... si en la Partida los Eldar y los Hombres libran una guerra deberías estar con nosotros en contra de los tuyos, y no podrías volver a tu patria aun cuando te royera la nostalgia ...Un día de otoño soplarán los vientos y una gaviota arrastrada, quizá, se lamentará en lo alto, y entonces recordarás con desolada nostalgia las negras costas de tu país
 A pesar de esto, Eriol es digno de beber el limpë y Gilfanon le habló de lo que sucedería después de eso; cuenta que Tol Eressea se convertirá en ciudad de Hombres y le habló del Gran Final, la destrucción de las cosas y la gran batalla en los valles de Valinor donde Melko sería definitivamente derrotado pero solo con la ayuda de los hombres.

Según la profecía de los Elfos, un día se marcharán de Tol Eressëa y, al llegar al mundo, congregarán a todos los de su debilitado linaje que aún vivan en el mundo y juntos partirán rumbo a Valinor a través de las tierras meridionales. Sólo podrán hacerlo con la ayuda de los Hombres. Si los Hombres les ayudan, las hadas conducirán a los Hombres a Valinor -a los que deseen ir-, a combatir  la gran batalla contra Melko en Erumáni y a abrir las puertas de Valinor. Se dará luz nuevamente a Laurelin y Silpion y. una vez destruido el muro de montañas, un suave resplandor cubrirá todo el mundo y se hará recobrar su brillo al Sol y la Luna. Si los Hombres los combaten y ayudan a Melko, sobrevendrá la destrucción de los Dioses y con ello el fin de las hadas... y tal vez el Gran Final. Si se volviera a dar luz a los Árboles, sería fácil atravesar todos los senderos que conducen a Valinor -y los Mares Sombríos quedarían abiertos y despejados-, y tanto los Hombres como los Elfo conocerían la bienaventuranza de los Dioses, y Mandos quedaría vacío.

Así pues pasa el tiempo y Eriol se casó con Naimi, sobrina de Vairë y tuvieron un hijo, Heorrenda quien fue un medio Elfo.

En esa época los Elfos Perdidos de las Grandes Tierras se rebelaron nuevamente contra el dominio de los vasallos de Melkor. Aún no había llegado el momento de la Partida, pero las hadas la consideraron necesaria. A través de Ulmo, consiguieron que Uin (la gran ballena) les ayudara, y levantaron Tol Eressëa y la llevaron a las inmediaciones de las Grandes Tierras, cerca del promontorio de Rôs. Construyeron un puente mágico que cruzó el brazo de mar que hay en el medio.Pero esto enfureció a Ossë por la destrucción de las raíces de la isla que colocó allí tanto tiempo atrás (y alrededor de ella crecen muchos de sus extraordinarios tesoros marinos) y trató de arrancarla de donde se encontraba para llevarla a donde estaba originalmente; y la mitad occidental se separó y ahora es la Isla de Íverin (Irlanda). Tol Eressëa ocupa ahora el lugar en que se encuentra Inglaterra.

La Batalla de Rôs: los Elfos de las Islas y los Elfos Perdidos se enfrentaron a los Nautar, los Gongs y los Orcos y a unos cuantos Hombres malvados pero fueron derrotados. Debilitados, los Elfos se retiraron hacia Tol Eressëa y se ocultaron en los bosques.

Los Hombres llegaron a Tol Eressëa y también Orcos. Enanos, Gongs. Trolls, etc. después de la Batalla de Rôs. los Elfos se alejaron apesadumbrados ya que no pueden vivir en un lugar donde tantos Hombres como ellos, o más aún, respiran el mismo aire; y mientras los Hombres adquieren más poder y se vuelven más numerosos, las hadas decaen y se empequeñecen y van desapareciendo, volviéndose tenues y transparentes, en tanto que los Hombres crecen y se vuelven más torpes y corpulentos. Finalmente los Hombres, o casi todos, ya no alcanzan a ver a las hadas.

Los Dioses viven ahora en Valinor y muy pocas veces van al mundo, porque les basta con evitar que los elementos destruyan por completo a los Hombres. Sufren mucho por lo que ven; pero Ilúvatar ejerce su dominio sobre todo lo que existe.


En ese entonces se dio lugar la Batalla del Páramo del Fondo de los Cielos (Ladwen-na-Dhaideloth) no lejos de Tavrobel, y  Eriol fue testigo de la batalla y escribió su última anotación del Libro Dorado de Tavrobel. Esta dice lo siguiente:
Y ahora está próximo el fin de los buenos tiempos y he aquí que toda la hermosura que aún existía en la tierra -fragmentos de la inconcebible belleza de Valinor, de donde surgió el linaje de los Elfos en tiempos muy remotos- desaparece por completo. Aquí se entrelazan unos pocos cuentos, recuerdos mal transmitidos de toda esa magia y esos prodigios y de Eldamar, que llegué a conocer mejor que todos los demás hombres mortales desde la primera vez que mi andar errante me llevó a esa triste isla. 
De esa última batalla en el elevado páramo cubierto por el amplio cielo -ningún otro paraje bajo los azules pliegues del manto de Manwë estaba tan cerca de los ciclos o tan bien cubiertos o tenía una cúpula más bella- os he contado todos los hechos funestos de que fui testigo. 
Los Elfos van desapareciendo acongojados y la Partida ha tenido un desastroso fin, y sólo Ilúvatar sabe si alguna vez volverán a brillar los Árboles mientras el mundo siga existiendo. Me alejé por la noche del páramo donde reinaba la destrucción y mis pasos me llevaron presurosos y serpenteantes por el valle del Arroyo de Cristal, pero el humo de los incendios ennegreció el ocaso y la pestilencia y la inmundicia de la lucha de los hombres cubrían las aguas del río. Mi corazón se entristeció al ver que los vientos dejaban al descubierto el esqueleto de la buena tierra, allí donde las manos destructoras de los hombres habían arrancado los brezos y los helechos y los habían quemado para hacer ofrendas a Melko y por sus ansias de destrucción; y los lugares donde en épocas remotas se apiñaban las abejas que canturreaban todo el día entre los tojos y las matas de arándanos y que transportaban la rica miel hacia Tavrobel se habían cubierto de fosos y montículos de dura tierra roja y nadie cantaba ni danzaba allí, donde sólo había humores malsanos e insectos pestilentes. 
Entonces el Sol murió y he aquí que llegué al bosque más encantador, donde en otros tiempos había habido robles eternos que se elevaban enhiestos entre las nuevas hayas y los delicados abedules, pero todos habían caído bajo las crueles hachas de hombres insensatos. ¡Pobre de mí!, el sendero estaba cubierto de sortilegios, música y hechizos que serpenteaban por el lugar, y por allí solían salir a cazar los Elfos. Muchas veces los había visto allí y Gilfanon también estaba, y parecían reyes cuando salían de caza y la belleza de sus rostros cubiertos por el sol era como el comienzo de un nuevo día y el viento en sus cabellos dorados como el esplendor de flores brillantes que se agitan al alba, y la potente melodía de sus voces como el mar y las trompetas y el sonido de muchas violas e innumerables arpas doradas. Y volví a ver a los del pueblo de Tavrobel bajo la Luna, cuando cruzaban cabalgando o bailando el valle entre los dos ríos, donde el puente gris atraviesa las aguas que se unen; y avanzaban veloces como si fuesen cubiertos de sueños, adornados de gemas parecidas a las grises gotas de rocío entre la hierba, y en sus blancas vestiduras se reflejaban los largos rayos brillantes de la Luna y sus lanzas flameaban con fulgores plateados. Y ahora el dolor ha caído sobre los Elfos. 
Tavrobel ha quedado vacía y todos han huido, por temor al enemigo que se encuentra en el páramo devastado, a menos de una legua de distancia: que tiene las manos manchadas con la sangre de los Elfos y es culpable de haber dado muerte a los de su propio linaje, que se ha convertido en un aliado de Melko y en el Señor del Odio, que ha luchado junto a los Orcos y los Gongs y los detestables monstruos del mundo... ciego e insensato, cuya única ciencia es la destrucción. Ha transformado los senderos de las hadas en caminos polvorientos por donde la codicia se arrastra lentamente y ningún hombre saluda a otro en el camino, sino que pasa taciturno por su lado. Así se debilitan los Elfos y, debido a las aguas que rodean esta isla y aún más por su insaciable amor por ella, sólo unos pocos huirán de allí, pero mientras los hombres prosperan y se enriquecen en ese lugar y se vuelven cada vez más ciegos, van debilitándose más y empequeñeciéndose; y los que vengan después se burlarán y dirán: ¿Quiénes son las hadas? -mentiras que mujeres u hombres insensatos cuentan a los niños-, ¿quiénes son esas hadas? Y unos pocos responderán: Recuerdos que se esfuman, un espectro de rastros de hermosura en los árboles, un susurro en la hierba, un destello de rocío, una sutil cadencia del viento; y otros, aún menos, dirán «Las hadas son muy pequeñas y delicadas ahora, pero tenemos ojos para ver y oídos para escuchar, y todavía hay muchas de esa encantadora estirpe en Tavrobel y Kortirion. La primavera las conoce y el verano también y en el invierno aún moran entre nosotros, pero la mayoría de ellas aparece sobre todo en el otoño, porque el otoño es su estación puesto que han llegado al otoño de sus vidas. ¿Cómo serán los soñadores de la tierra cuando llegue su invierno?

¡Escuchad, hermanos míos!, dirán, se oyen las pequeñas trompetas; oímos la música de instrumentos tan pequeños que es imposible imaginarlos. Como ráfagas de viento, como semitransparencias místicas, Gilfanon, el Señor de Tavrobel, sale a cabalgar entre los suyos esta noche y persigue al venado élfico bajo el cielo que va palideciéndose. Una melodía de pasos olvidados, un fulgor de hojas, una ola de hierbas reverentes y voces melancólicas que susurran en el puente, y ya han desaparecido. Pero Tavrobel no reconocerá su propio nombre y toda la tierra cambiará, e incluso todas estas palabras que escribo se perderán; y entonces dejo la pluma y los espíritus cesan de hablar.

Esta fue lo último que escribió Eriol en el Libro Dorado de Tavrobel. Los Elfos se debilitaron lentamente y se volvieron invisibles a los ojos de casi todos los Hombres. El Sol Mágico ha muerto y la Isla Solitaria fue devuelta a los confines de las Grandes Tierras, y las hadas se han esparcido por todos los vastos caminos inhóspitos del mundo; y ahora los Hombres moran aún en esta isla, y no les preocupan los días de antaño, ni nada saben de ellos. Sin embargo, hay todavía algunos Eldar y Noldoli de otro tiempo que se han quedado en la isla, y en las costas de la tierra que una vez fue la más bella morada de los inmortales aún se escuchan sus cantos.

Y les parece a las hadas y me parece a mí, que conozco esa ciudad y he andado a menudo por sus caminos, que el otoño y la caída de las hojas es la estación del año donde quizás aquí y allá el corazón de algún hombre pueda abrirse, y alguna mirada perciba cómo ha decaído el estado del mundo desde la altura de la risa y la belleza de antaño. Pensad en Kortirion y entristeceos..., y, sin embargo, ¿no hay ninguna esperanza?

Los hijos de Eriol, Hengest, Horsa y Heorrenda- conquistaron la isla y ésta se convirtió en «Inglaterra». No fueron enemigos de los Elfos y transmitieron a los ingleses «la auténtica tradición de las hadas».

Así fue como, a través de Eriol y de sus hijos, el engle (el idioma inglés) transmite la auténtica tradición de las hadas, de las que los Iras y los Wéalas (los irlandeses y los galeses) dicen cosas inconexas. De esta manera nace una tradición sobre las hadas que es específicamente inglesa, más autentica que todas las conocidas en las tierras celtas.

Kortirion, el lugar donde antaño vivían las hadas, llegó a ser conocida como Warwick en la lengua de los ingleses; Hengest vivió allí. Horsa vivió en Taruithorn (Oxford) y Heorrenda en Tavrobel (Great Haywood).  Heorrenda terminó de escribir el Libro Dorado

Muchos años después, el joven Tolkien, regresando de la guerra de Francia, llego a Great Haywood junto con su esposa Edith y en la cubierta de un cuaderno barato escribió con un lápiz grueso y azul el título que había escogido para la mitología. "El libro de los Cuentos Perdidos"




martes, 27 de octubre de 2015

La Mortalidad y la Inmortalidad en ESDLA



Seguimos con la segunda parte del especial de día de muertos, celebración que hacemos a nuestros seres queridos que nos han tenido que dejar. En esta ocasión me centraré en la obra de El Señor de los Anillos (ESDLA) que indudablemente es la la obra narratológica por excelencia del profesor Tolkien.

Comencemos por preguntarnos acerca del tema principal de ESDLA. ¿Acaso se trata de la lucha del bien contra el mal? o ¿la corrupción que causa el poder? Las respuestas pueden ser diversas e incluso depende de quien lea la obra, desde visiones históricas hasta ecologistas. Sin embargo para Tolkien todos esos elementos eran solo partes que componían su obra, pero siempre hubo un tema fundamental que declaró en algunas cartas.
"Si se me pregunta, diría que el cuento no trata realmente del Poder y el Dominio: eso es sólo lo que pone las ruedas en marcha; trata de la Muerte y el deseo de inmortalidad. ¡Lo que apenas es más que decir que se trata de un cuento escrito por un Hombre!" [Carta 203]
ESDLA es entonces un ensayo de estética lingüística sobre la muerte y la inmortalidad. Dos conceptos antagónicos y sobre los cuales los elfos y los hombres basan sus deseos y donde recae su sufrimiento. Si bien en nuestro mundo se suele pensar en la inmortalidad como una manera de perdurar por siempre y escapar a la muerte, también se ve como algo inconcebible y que pasa a desvaneserse como un simple sueño de niños que debe ser olvidado. Sin embargo, en la tierra media, la inmortalidad es algo real pues los elfos y hombres coexisten y a la vez, poco entienden el uno del otro. Tolkien siempre intentó tener consistencia en sus historias para que fueran lo más creíbles y desde el inicio de la mitología vio a los elfos y los hombres como los hijos de Dios y durante toda su vida reflexionó sobre los cambios que habría en la forma de pensar de los pueblos al existir esta dualidad de seres habitando el mundo. 

Los elfos fueron los primeros en llegar a la Tierra bajo el cielo iluminado por las estrellas. Tienen un gran conocimiento y una belleza inigualable y fueron agraciados con el Don de la Inmortalidad. Por su parte, los hombres nacieron bajo los primeros rayos del sol y fueron bendecidos con el Don de la Mortalidad. 

Ambos dones son difícilmente entendidos por quienes los poseen y por tanto sus deseos son muy diferentes. Los hombres anhelan ante todo la inmortalidad, perdurar por siempre en el mundo que de alguna forma es el deseo de cualquier artista pues es lo más cerca que se puede estar de la inmortalidad. Sin embargo los grandes artistas son los elfos en los cuales podemos ver la estética en su más pura expresión, pues ellos son la obra que permanece en el mundo hasta el final de los días. Ellos ven a los mortales pasar en el mundo como hojas que caen de un árbol año con año y su deseo se basa en conservar lo que les parece hermoso tanto como puedan. De ahí que Fëanor  atrapara la luz de los árboles en los Silmarili, o que Galadriel tuviera un frasco donde se atrapó la luz de Earendil y este mismo deseo fue el que llevó a los elfos (sobre todo Celebrimbor) a forjar los anillos del poder.



Estos anillos están basados en el deseo de las diferentes razas y fueron concebidos como una forma de alcanzar aquello que más anhelaban. Por su parte los enanos tendrían grandes fortunas materiales al poseer los anillos y donde quiera que excavaran encontrarían joyas, oro, gemas y cualquier metal precioso. Los hombres tendrían la inmortalidad del cuerpo, tal como los elfos o mejor dicho, una longevidad tan grande como la vida de Arda. Finalmente los anillos de los elfos darían el poder de conservar y curar las cosas del mundo para que pudieran perdurar hermosas por siempre. El anillo de Galadriel, Nenya, permitió que Lothlorien se conservara al paso del tiempo durante muchas edades. El anillo de Elrond, Vilya logró curar las heridas que sufrían los cuerpos mortales que tenían los elfos. Finalmente Narya, el anillo de Fuego, fue concebido para reencender el espíritu como una llama que necesite avivarse.

Pero existe un gran precio por obtener lo que uno desea. En la filosofía budista se dice que el deseo y el anhelo es la fuente del sufrimiento y para poder eliminar el sufrimiento se debe eliminar lo que lo origina, por lo cual tienden a liberarse de cualquier atadura al mundo físico para tener una paz espiritual. Sin embargo los anillos del poder tomaron el camino contrario, pues si bien existía un deseo que causaba sufrimiento, el hecho de mitigarlo cumpliendo el deseo los llevaría a un sufrimiento aun mayor, incluso aunque Sauron no forjara el anillo del poder. Tal fue el caso de los elfos sobre los cuales el anillo único no tenía un poder absoluto y podían usarlos sin ser muy afectados.

El precio que pagaron los enanos fue el que conlleva la codicia misma y que se ve reflejada en la famosa "Enfermedad del dragón" o algo parecido al Rey Midas quien convertía en oro todo lo que tocaba. Además despertaron grandes calamidades que habían estado ocultas durante muchos años y que los llevó a la desolación. Destaca también que a pesar de que Sauron les dio los anillos a los enanos, estos jamás cedieron su voluntad lo cual enfureció a Sauron y decidió recuperar los anillos.

Los hombres obtuvieron la inmortalidad pero fueron dominados por el anillo del poder. Su voluntad cedió fácilmente convirtiéndolos en esclavos del anillo. Los Nazgul o espectros del anillo. El mismo Gollum fue dominado en gran medida por la voluntad del anillo único.

El precio que pagaron los elfos fue mucho más grande. El haber usado los anillos les concedió su deseo de mantener las cosas intactas al paso del tiempo, pero también los llevó a su desvanecimiento en la Tierra Media a tal grado que al final de la Tercera Edad quedaron muy pocos. Incluso saben que la destrucción del anillo único sellará su destino, pues los anillos perderán el poder que tenían.

Esto nos deja claro que hay que tener cuidado con lo que uno desea y pensar si realmente eso nos hará felices. De cualquier modo siempre existirá la tristeza y el sufrimiento. Basta con ver la historia de los elfos para descubrir unos seres crepusculares y melancólicos. Se ha explicado antes que su "inmortalidad" en realidad es una longevidad tan grande como la vida de Arda, no solo de cuerpo sino también en espíritu (lo cual explica la conexión tan grande que tienen con la naturaleza ya que están atados al mundo) pero también llegarán a un final, tanto su cuerpo como su espíritu, mientras que, según se les ha dicho, los hombres a pesar de tener una vida efímera en el mundo, su espíritu será realmente inmortal en cuanto a que no desaparece al final de los días y no está sometida a los límites del mundo (lo cual explica el porque los hombres siempre buscan ir más lejos y lograr metas más ambiciosas) y en este aspecto los elfos (y los mismos Ainur) llegan a envidiar a los hombres. Sin embargo los hombres nunca han sabido de alguien que haya regresado de la muerte que les cuente sobre esta inmortalidad, por lo cual solo queda una vana esperanza que se va desvaneciendo al igual que los elfos de la Tierra Media y su deseo de alcanzar la inmortalidad se vuelve más grande rechazando así el Don de Iluvatar.

Regresando a ESDLA podemos ver a Legolas hablando de la melancolía que siente sobre el paso del tiempo y el final de los días:

"No, el tiempo nunca se detiene del todo -dijo-, pero los cambios y el crecimiento no
son siempre iguales para todas las cosas y en todos los sitios. Para los elfos el mundo se mueve y es a la vez muy rápido y muy lento. Rápido, porque los elfos mismos cambian poco y todo lo demás parece fugaz; lo sienten como una pena. Lento, porque no cuentan los años que pasan, no en relación con ellos mismos. Las estaciones del año no son más que ondas que se repiten una y otra vez a lo largo de la corriente. Sin embargo todo lo que hay bajo el sol ha de terminar un día." (La Comunidad del Anillo)

Pero quizá quienes entienden mejor el drama de la mortalidad y la inmortalidad son Aragorn y Arwen. Por un lado Arwen renuncia a su vida inmortal por amor a Aragorn pero aun así debió soportar la pérdida de su ser querido que abandonó el mundo antes que ella, no por debilitamiento sino por decisión propia.

"[...] hasta ahora no había comprendido la historia de tu pueblo y la de su caída. Me burlaba de ellos, considerándolos tontos y malvados, mas ahora los compadezco al fin. Porque si en verdad éste es, como dicen los Eldar, el don que el único concede a los Hombres, es en verdad un don amargo." (Apéndices ESDLA)

Por su parte Aragorn comprendió el don de la mortalidad sin llegar al desespero como lo hizo Arwen y tuvo la dicha de elegir voluntariamente el momento de partir.
"[...] Con tristeza hemos de separarnos, mas no con desesperación. ¡Mira! No estamos sujetos para siempre a los confines del mundo, y del otro lado hay algo más que recuerdos. ¡Adiós!" (Ibidem)

Este destello de esperanza por parte de Aragorn y Arwen nace de alejarse de los anhelos propios de sus razas en lugar de buscar como obtenerlos y si bien los Elfos se desvanecieron para dar lugar al reino de los hombres, su legado sobre este Espejo de concepciones entre la Mortalidad y la Inmortalidad es invaluable. En palabras del profesor:
"Un divino «castigo» es también un divino «don» si se lo acepta, pues su objetivo es la bendición final, y la suprema inventiva del Creador hará que los «castigos» (es decir, el cambio de designio) produzcan un bien no alcanzable de otro modo: un Hombre «mortal» tiene probablemente (diría un Elfo) un destino más alto, si bien no revelado, que un ser longevo. Intentar por algún recurso o «magia» recuperar la longevidad es, pues, la suprema locura y maldad de los «mortales». La longevidad o la falsa «inmortalidad» (la verdadera inmortalidad está más allá de Eä) es el principal anzuelo de Sauron: convierte a los pequeños en un Gollum, y a los grandes en un Espectro de los Anillos" (Carta 212)



jueves, 15 de octubre de 2015

Los Dioses de la Muerte y el Destino de los Elfos y los Hombres

Se acerca la celebración del día de muertos, en la cual muchos aquí en México (y algunos paises de centroamérica) festejamos a los difuntos comiendo un delicioso pan de muerto acompañado de un rico chocolate mientras recordamos a nuestros serés queridos y como homenaje de ello veremos algunas de las ideas que tuvo Tolkien para responder la pregunta del Destino de Elfos y Hombres después de la muerte.

Al ser un tema tan extenso lo repartiré en 3 partes que comprenderán el desarrollo desde los primeros escritos hasta el final de la vida del Profesor

En esta primera parte empezaremos con las ideas que tuvo Tolkien entre 1917 y 1930. En esta época se fue formando el legendarium y dando los primeros avances al Ainulindalë. Tenía la intención de crear una mitología para Inglaterra dando los origenes de la isla británica. Surgieron los elfos apartir de una lengua que apareció en sus sueños (posteriormente Quenya) y tuvo siempre la firme idea de que las lenguas crean historias, en lugar de que se crearan lenguas para las historias inventadas (como el caso de escritores de alta fantasía posteriores). Los elfos (o gnomos) se definieron como seres inmortales, altos y hermosos como ningún otro. Junto con ellos existieron los Hombres cuyo destino fue marcado por la mortalidad.

Todo comienza con un mito cosmogónico: la Música de los Ainur. Se revelan Dios (Iluvatar) y los Valar (o poderes anglificados como dioses). Éstos son, como si dijéramos, poderes angélicos cuya función consiste en ejercer la autoridad en sus esferas (de regencia y gobierno, no de creación, hechura o rehechura). Desde el inicio Tolkien uso esta idea y la mantuvo con pocos cambios hasta el final de su vida. Las palabras de Iluvatar son:
«He aquí que amo al mundo, y es éste un recinto de juegos para los Eldar y los Hombres, que son mis bienamados. Pero cuando lleguen los Eldar serán con mucho las más hermosas y las más amables de todas las criaturas; irán más hondo en el conocimiento de la belleza y serán más dichosos que los Hombres. Pero a los Hombres les otorgaré un nuevo don, más grande todavía». Por tanto dispuso que los Hombres tuvieran una libre virtud por la que dentro de los límites de los poderes y las sustancias y las oportunidades del mundo pudieran modelar y proyectar su vida, aun más allá de la original Música de los Ainur. que para toda otra cosa es destino.
Esto no significa que los elfos carezcan de libre albedrío, sino que su vida está atada a la vida de Arda. Una longevidad que llega a confundirse con la inmortalidad real, mientras que los Hombres permanecen un corto tiempo en el mundo.

Se dijo que los elfos podían morir si su cuerpo era herido de gravedad (tal como los hombres) pero su destino después de la muerte era muy diferente. Se dijo que los Elfos esperan en los recintos de Mandos hasta que Vefántur (Valar de la muerte) los libera decretando que renazcan en sus propios hijos.

Ahora bien, dentro de los Valar hubo dos que eran encargados del mundo de los muertos. Fantur de la Muerte, Vefántur Mandos y Fui Nienna, Señora de la Muerte (destaca que en estos años aun no aparecía Vairë, la tejedora, entre los Valar). En sus estancias se decreta, como ya se dijo, el renacimiento de los elfos.


En el caso de Fui Nienna, sin embargo, nos encontrarnos con ideas que entran en profunda contradicción con el pensamiento central de la posterior mitología. Nienna es la juez de los Hombres en sus recintos, que tienen el nombre de Fui, según ella misma se llama; y a algunos los retiene en la región de Mandos, mientras que la mayor parte aborda la negra nave Mornië, que no hace otra cosa que trasladar a estos muertos a lo largo de la costa hasta Arvalin, donde yerran en la penumbra esperando el fin del mundo. Pero a otros aun los envía a Melko con el que han de sufrir «malos días» en Angamandi Finalmente (esto es lo más extraordinario) hay muy pocos que van a vivir entre los Dioses en Valinor.
Pocos son y felices en verdad aquellos a los que se manifiesta Nornorë [Posteriormente Fionwë], el heraldo de los Dioses. Van entonces con él en carrozas o montados en magníficos caballos al valle de Valinor y se reúnen en los recintos de Valmar, morando en casa de los Dioses hasta la llegada del Gran Final. Se encuentran muy lejos de las montañas negras del norte o de las llanuras neblinosas de Arvalin, y la música y la luz clara les pertenecen, y en ellas se deleitan.
Encontramos un paralelismo muy obvio, porque las ideas extraídas de la teología cristiana están presentes de manera explícita, entre el Cielo (Valinor) el purgatorio (Arvalin) y el infierno (Angamandi). Mientras que las estancias de Mandos es donde reciden las almas de los elfos hasta que decidan ser regresados al mundo. 

La nave negra Mornië es la que lleva a los Hombres muertos al "purgatorio" y deja ver un destello de Valinor que mantiene viva la esperanza para estas almas destinadas a esperar hasta el Gran Final

Entonces, cuando está cargada, por propia iniciativa despliega las velas negras, e impulsada por una suave brisa recorre esas costas. Todos los que están a bordo, al llegar al sur, echan una mirada de nostalgia y dolor a ese lugar entre las montañas donde es posible tener un atisbo de la distante llanura de Valinor; y esa abertura está cerca de Taniquetil, donde se encuentra la ribera de Eldamar. No ven nada más de ese luminoso lugar, y son arrastrados hacia las amplias llanuras de Arvalin. Allí van de un lado a otro en la sombra, acampando donde pueden; no obstante conocen el canto, y alcanzan a ver las estrellas, y esperan pacientes la llegada del Gran Final. 
Una vez que llegan a las llanuras de Arvalin (lugar donde moraba Ungoliant antes de la caida de los Árboles, llamado también Habbanan), la espera es larga y dolorosa. Tolkien hizo un poema  pensando en esas almas de Hombres. Se titula Habbanan bajo las estrellas

En Habbanan bajo los cielos
donde terminan todos los caminos, aun los más largos,
hay un sonido de guitarras distantes
y distantes ecos de una canción,
porque allí los hombres danzan
alrededor del fuego rojo mientras canta una voz...
Y la noche los envuelve.

No una noche como la nuestra, pobres desdichados,
donde cerca de la Tierra en brumosa valla
se despliega una niebla que envuelve las estrellas
como delgado humo errante
oscureciendo con su velo apenas visible
la quieta serenidad de los abismos.

Un globo de vidrio oscuro facetado de luz
en el que huyen los vientos crepusculares;
espacios no hallados de una planicie olorosa
que vigila la luna mucho tiempo tendida
y recibe la ígnea lluvia de meteoros...
Tal es allí la noche.

Allí de un golpe advirtió mi corazón
que los que cantan en la Víspera,
los que responden a la luz de las estrellas
con la luminosa música de extrañas guitarras
eran los hijos felices de andar errabundo
acampados en esos prados etéreos
donde el inmaculado vestido de Dios
recubre glorioso las poderosas rodillas.



Estos pasajes son muy confusos pues denotan un gran dolor y desespero ante el Don de Iluvatar. Algunos dicen que las ideas judeocristeanas en el legendarium de Tolkien fueron concebidas antes de la idea del Don de la Muerte y que posteriormente fueron abandonadas. Sin embargo hay muchos detalles lingüisticos que indican lo contrario. Entonces ¿Existe esperanza detrás de todo este dolor?

En el Ainulindalë da una referencia a la Segunda Música, que es la esperanza de los hombres después del Gran Final, aunque a los elfos no se les da ninguna certeza. 
Se dice que una [música] con mucho más poder se entretejerá ante el trono de Ilúvatar por los coros tanto de los Ainur como de los hijos de los Hombres después del gran final. Sin embargo, mientras que los Hijos de los Hombres se unirán al cabo del curso de todas las cosas a la Segunda Música de los Ainur, qué les destinaba Ilúvatar a los Eldar más allá del fin del mundo, no lo ha revelado a los Valar siquiera, y Melko no ha podido descubrirlo. 
La idea de la mortalidad y la inmortalidad han estado presentes desde el inicio de la obra de Tolkien y han ido cambiando con el tiempo hasta el final de sus días. En la siguiente parte abordaremos como fue esta concepción al escribirse El Señor de los Anillos.

domingo, 27 de septiembre de 2015

La Eucatástrofe de Los Hijos de Hurin



Túrin Turambar turum ambartanen


Alerta de Spoiler. El contenido de esta entrada devela hechos contenidos al final de Los Hijos de Hurin y El Silmarillion. Si no quieres saber como termina la historia ¡No sigas leyendo!


martes, 11 de agosto de 2015

Aiya Earendil, Elenion Ancalima


Eala Earendel engla beorhtast

Ofer middangeard monnum sended

(Salve, Earendel, el más brillante de los ángeles.

Enviado a los hombres sobre la tierra media)

"Sentí una curiosa excitación- dijo Tolkien más tarde - como si saliendo de un sueño algo se agitara dentro de mí. Detrás de aquellas palabra había algo muy remoto, raro y hermoso, si podía asirlo, algo que estaba mucho más allá del antiguo inglés" (JRR Tolkien: Una biografía, H. Carpenter)

Con este poema inició la Tierra Media como muchos saben. Una estrella que provenía de una leyenda muy antigua. Tolkien sabía que la palabra Earendel significaba "estrella del amanecer" y llegó a la conclusión de que se trataba de una estrella que anuncia el nacimiento del alba, apareciendo antes que el sol y la estrella de la tarde que se puede ver antes de que caiga la noche. Venus. Así inicio la mitología de middangeard La Tierra Media.

Lo que haré ahora será presentar la leyenda desde diferentes perspectivas de los personajes del Legendarium. Para ello veremos diferentes libros de Tolkien y copiaré los fragmentos que se refieren al momento del ascenso de Earendil. 

Empezaremos con El Silmarillion (perspectiva de los Noldor)

Cuando por primera vez Vingilot se hizo a la mar del cielo, se elevó de pronto, refulgente y brillante; y la gente de la Tierra Media lo vio desde lejos y se asombro, y lo tomaron por signo y lo llamaron Gil Estel, la estrella de la Gran Esperanza. Y cuando esta nueva estrella fue vista en el crepúsculo, Maedhros le habló a su hermano Maglor y le dijo - ¿No es acaso un Silmaril, que brilla ahora en el Occidente?. -Y Maglor respondió: - Sí es en verdad el Silmaril que vimos hundirse en el mar y que se eleva otra vez por el poder de los Valar, regocijémonos entonces; porque su gloria es vista ahora por muchos y no obstante está más allá de todo mal. - Entonces los elfos miraron hacia arriba y ya no desesperaron.

Pero antes de eso hubo un elfo que presagió el ascenso. (perspectiva de Cirdan)
Entonces se pasó largo tiempo contemplando el mar y era de noche, pero a lo lejos podía ver un destello de luz sobre Eressea, antes de que se desvaneciera en el Oeste. Entonces exclamó en voz alta: "Seguiré esa luz y si nadie me acompaña, lo haré solo, porque el barco que he estado construyendo está casi terminado" Pero mientras lo decía recibió un mensaje en el corazón, porque sabía que venía de los Valar, aunque el lo recordaría como una voz que hablaba en su propia lengua.Y la voz le advirtió que no se enfrentara a ese peligro porque su fuerza y habilidad no podrían construir ningún barco capaz de enfrentarse a los vientos y las olas del Gran Mar hasta muchos años después. "Espera que llegue ese momento, porque entonces tu trabajo tendrá un valor incalculable y será recordado en las canciones durante muchas edades" "Obedezco" respondió Cirdan y entonces creyó distinguir (en lo que quizás era una visión) una silueta parecida a un gran navío que brillaba delante de él y navegaba hacia el Oeste atravesando el aire y mientras decrecía en la distancia parecía una estrella con un brillo tan grande que arrojaba la sombra de Cirdan sobre la arena donde estaba. (Últimos Escritos. HTM IX).

Y los hombres también vieron el suceso que los llevó a Numenor (perspectiva de los Hombres)

Y los Eruhil que aguardaban en las costas contemplaron su luz y supieron que era la señal de Earendil. Y la esperanza y el coraje renacieron en sus corazones; y reunieron los barcos, grandes y pequeños, y todos los bienes que poseían, y se internaron en las aguas profundas en pos de la estrella. Y había una gran quietud en aquellos días y todos los vientos estaban calmos. Y los Eruhil llegaron a la tierra que les había sido dispuesta. y se regocijaron. Y lo llamaron Andore, la tierra del Don, aunque posteriormente se la llamo sobre todo Numenore, Oesternesse. (El hundimiento de Andadune. HTM VI)
Entonces los Edain se hicieron a la vela sobre las aguas profundas, detrás de la Estrella; y los Valar pusieron paz en el mar por muchos días, y mandaron que el Sol brillara, y enviaron vientos favorables, de modo que las aguas resplandecieron ante los ojos de los Edain como ondas cristalinas, y la espuma volaba como la nieve entre los mástiles de los barcos. Pero tanto brillaba Rothinzil, que aun por la mañana los Hombres podían ver cómo resplandecía en el Occidente, y brillaba solitario en las noches sin nubes, porque nada podían las estrellas a su lado. Y navegando hacia él, al cabo de múltiples leguas de mar los Edain llegaron a la vista de la tierra que les estaba preparada, Andor, la Tierra del Don, que resplandecía en vapores dorados. Entonces abandonaron el mar, y se encontraron en un campo hermoso y fructífero, y se alegraron. Y llamaron a esa tierra Elenna, que significa Hacia las Estrellas, pero también Anadûnê, que significa Promontorio del Occidente, Númenórë en Alto Eldarin. (Akallabeth. El Silmarillion)

 Aun en edades posteriores se siguen cantando canciones sobre Earendil como nos lo recuerda Bilbo en El Señor de los Anillos.
"De las altas colinas de Evereven. donde hay dulces manantiales de plata. las alas lo llevaron, como una luz errante. más allá del Muro de la Montaña. Del fin del mundo entonces se volvió. deseando encontrar otra vez. La luz del hogar navegando entre sombras. y ardiendo como una estrella solitaria. fue por encima de las nieblas. como fuego distante delante del Sol. maravilla que precede al crepúsculo. donde corren la agua de Norlanda. Y así pasó sobre la Tierra Media y al fin oyó los llantos de dolor de las mujeres ya las vírgenes élficas. de los Tiempos Antiguos, de los días de antaño. Pero un destino implacable pesaba sobre él: hasta la desaparición de la Luna. pasar como una estrella en órbita. sin detenerse nunca en las orillas. donde habitpan los mortales, heraldo de una misión que no conoce descanso llevar allá lejos de la claridad resplandeciente. la luz flamígera de Oesternesse." (ESDLA La Comunidad del Anillo)

Uno de los primeros poemas de Tolkien (quizá el primero en 1914) dice:

"Entonces Eärendel huyó del terror del Marino más allá de los límites de la sombría tierra, otra vez sobre el borde del Océano opaco y allá detrás del mundo desplegó su velamen; y oyó los regocijos de los pueblos terrenos y el caer de sus lágrimas, mientras el mundo retrocedía entre despojos turbios en su viaje a lo largo de los años.  Entonces se alejó brillando hacia el vacío como candil aislado en medio de los mares, lejos de la visión de los hombres mortales inició su camino errante y solitario, recorriendo las huellas del Sol en su galeón a través del firmamento sin senderos, hasta que ondeó su luz en los fríos abismos y su impaciente llama se extinguió" (Cuentos Perdidos II) 
Además los marineros le cantan en sus viajes. Los marineros felices:
¡Oh!, marineros felices que vais en largo viaje a los grandes portales de las costas del Oeste donde en la lejanía bullen miles de fuentes y contra las puertas de la Noche con cabezas de dragones caen brillando hacia el abismo en espuma estelar. Mientras yo solitario miro allende la Luna desde mi blanca torre rodeada por los vientos, donde no reposáis y nunca esperáis nada, pues fragmentos de cantos de una mística nota atraviesan las sombras y los mares temibles allende tierras lóbregas hacia prados fantásticos donde en la jacintina muralla del espacio las estrellas se enredan y entrelazan. Seguid a Eärendel por el poniente, al marino brillante hacia islas benditas; mientras de más allá de ese borde sombrío un viento ya regresa a golpear los cristales y murmura con magia sobre lluvias doradas cayendo eternamente en espacios opacos.(Los Cuentos Perdidos II)


Al final se cuenta como Galadriel logra capturar la luz de Earendil en un frasco (tal como Fëanor capturo la luz de los árboles en los Silmaril) y se convierte en la joya más preciada de los Eldar capaz de iluminar en cualquier oscuridad. Para encenderla se usan palabras similares al poema que inspiro toda esta historia. "Aiya Earendil Elenion Ancalima" (Salve Earendil, la más brillante de las estrellas).

Y tal como lo llamó Eonwe, heraldo de Manwe:
–¡Salve, Eärendil, de los marineros el más afamado, el buscado que llega de improviso, el añorado que viene cuando ya no queda ninguna esperanza! ¡Salve, Eärendil, portador de la luz de antes del Sol y de la Luna! ¡Esplendor de los Hijos de la Tierra, estrella en la oscuridad, joya en el crepúsculo, radiante en la mañana! (Silmarillion)

Espero que les haya gustado esta recopilación de textos y me gustaría leer sus comentarios. En lo personal me gusta mucho el misterio de Earendil y su ascenso al cielo. Símbolo de esperanza para los pueblos libres no solo de la Tierra Media. 

martes, 28 de julio de 2015

Sirenas en la Tierra Media



En la obra de Tolkien hubo un tiempo en que también existieron sirenas, aunque fueron abandonadas al igual que muchas otras cosas de la obra, sin embargo en esta entrada del blog vamos a rescatar un poco de esa mitología perdida del mar.

En Valanqueta se dice que Ulmo es el señor del Oceano y los mares y tenía a su servicio a varios  Maiar de los cuales destacaban dos, Osse y Uinen los cuales eran esposos.
Ossë es vasallo de Ulmo y amo de los mares que bañan las costas de la Tierra Media. No desciende a las profundidades, pero ama las costas y las islas y se regocija con los vientos de Manwë; se deleita en las tormentas y se ríe en medio del rugir de las olas. Su esposa es Uinen, la Señora de los Mares, cuyos cabellos se esparcen por todas las aguas bajo el cielo. Ama a todas las criaturas que habitan en las corrientes salinas y todas las algas que crecen allí; a ella claman los marineros, porque puede tender la calma sobre las olas, restringiendo el frenesí salvaje de Ossë. Los Númenóreanos vivieron largo tiempo bajo la protección de Uinen, y la tuvieron en igual reverencia que a los Valar. (Silmarillion. Valanqueta)

Ahora bien, se dice que Ossë fue persuadido por Melkor y causó grandes desastres en la tierra, pero después fue perdonado por Ulmo gracias a la intercesión de Uinen pero aun así sigue siendo agresivo descargando su furia contra los marinos.

Esto es lo que se cuenta en el Silmarillion, pero la mitología fue más amplia en los Cuentos Perdidos. Para empezar, además de los Maiar, existen otros espíritus al servicio de Ulmo. 

Pues bien, detrás de esos grandes capitanes vinieron Falman-Ossë de las olas del mar y Ónen [Posteriormente Uinen], su consorte, y con ellos las tropas de los Oarni y Falmaríni y los Wingildi de las largas trenzas, espíritus de la espuma y el oleaje del océano. (Los Cuentos Perdidos I)
Se dice que los Oarni son sinónimos de las Sirenas, aunque posteriormente se quitó dicha afirmación diciendo que los primeros eran espíritus del mar aunque no deja nada claro, pues a veces se siguen usando como sinónimos. La palabra Oarni significa "criatura del mar" Sabemos además que eran sirvientes muy trabajadores.
Ossë también tenía una gran casa, y vivía en ella toda vez que se celebraba un cónclave de los Valar o se cansaba del ruido de las olas en los mares, unen y los Oarni llevaron millares de perlas para su edificación, y los suelos eran de agua de mar, y los tapices tenían el brillo plateado de los peces, y estaba techado con espuma. (CP I)
En cuanto a los Wingildi sabemos realmente poco, pues los más mencionados suelen ser los Oarni. Sin embargo en un Diccionario que hizo Tolkien mientras escribía los Cuentos Perdidos (Léxico de Quenya y Léxico Gnomico) se dice que la raiz "wingild" se asocia con la palabra Ninfa u Ondina, la cual está más ligada a los ríos y lagos en lugar del mar. Incluso podríamos decir que Baya de Oro (Hija del río) podría considerarse uno de estos espíritus, aunque sería especular un poco. Otro dato curioso es que el barco de Earendil lleva el nombre de Vingilot, que anteriormente era Wingilot, que también incluye la raiz Wingil y se traduce como flor de espuma

Por otro lado sabemos aun menos de los Falmaríni. Contiene la raiz Falma que significa espuma. Entonces se traduce como "espíritus de la espuma" o de las olas. Además vemos que la misma raiz se usa como nombre de Ossë (Falman-Ossë) pero hasta ahí podemos llegar con ellos sin dejar clara la diferencia entre los Oarni y los Falmaríni. Especulando un poco podría ser que la diferencia entre estos sea que los primeros están encarnados en el cuerpo de Sirenas mientras que los segundos siguen siendo espíritus sin cuerpo.

Así pues, la llegada de los elfos fue un regozijo para todos los Ainur y Ossë amó sobre todo a los Teleri, los flautistas de las costas y se solía sentar junto a ellos con los Oarni y les enseñaron a construir barcos de belleza inigualable en Alaquonde. Se dice que el arte de hacer barcos para los Teleri era comparable con el arte de hacer joyas de los Noldor. Ciertamente la ira de Ossë se desenfrenó cuando Feanor traicionó a Olwë y robaron los barcos de los Teleri en la llamada "Matanza de Alaquonde".

Después de eso la mayor parte de los Teleri vivieron en las bocas del Sirion y poco se supo de ellos hasta después de la Caida de Gondolin. Allí llegaron Tuor e Idril junto con su hijo Earendil y también llegó Elwing, descendiente de Beren y Luthien. En estas versiones de la historia se cuenta como Earendil conoció a las Sirenas y le ayudaron en varias ocasiones además de enseñarle el arte de construir barcos.
Las Oarni (Sirenas) le dan a Eärendel un maravilloso manto de plata brillante que no se moja. Sienten amor por Eärendel, a pesar de Ossë y le enseñan a construir barcas y a nadar, mientras él juega con ellas en las orillas del Sirion (CP II)
Es bien sabido entonces que Earendil fue quien tuvo mayor contacto con las Oarni y estas lo amaron y rescataron en varias ocasiones. Se hace mención del Fiordo de las Sirenas, pero no hay nada claro.

Ahora bien, en cuanto a la relación de estas criaturas con las sirenas en la mitología existen varias diferencias fundamentales. Las sirenas griegas por ejemplo usan sus cantos para atraer marinos y llevarlos a su muerte. Desde los egipcios se hacia mención de ellas, pero eran más bien hibridos de aguilas con humano (que también se conservó en las primeras concepciones griegas sobre estas criaturas). Quizá las versiones más cercanas a Tolkien son las que se describen en irlanda, las llamadas merrow (Que después evolucionó a mermaid) que suelen ser hostiles hacia los humanos, pero si alguien logra conseguir una prenda de ellos, obtiene poder sobre esas criaturas (Quizá este ligado a Earendil y su manto mágico). Las Oarni de Tolkien no son de naturaleza hostil a menos que se les pida hacerlo, lamentablemente sabemos que Ossë es uno de quien las rige y él si es agresivo y violento. 
Finalmente dejo un poema en Quenya (con traducción) sobre Earendil donde sigue haciendo mención de las sirenas.

San ninqeruvisse lútier
kiryasse Earendil or vea,
ar laiqali linqi falmari
langon veakiryo kírier;
wingildin o silqelosseën
alkantaméren úrio
kalmainen; i lunte linganer,
tyulmin talalínen aiqalin
kautáron, i súru laustaner. 
  «Entonces navegó Earendel a lomos de un blanco corcel, a bordo de un barco sobre el mar, y las húmedas olas verdes la quilla del navío hendía. Las sirenas de espuma con su cabello blanco y lozano lo hicieron brillar bajo las luces del sol; el bote canturreaba como la cuerda de un arpa; los altos mástiles se combaban con las velas; el viento silbaba [lausted] (no “rugía” o “embestía”, sino que hada un ruido ventoso)» 
(Monstruos y críticos y otros escritos) 

jueves, 2 de julio de 2015

Top 10 Armas de la Tierra Media



En el mundo de Tolkien existen objetos y armas que tienen características fuera de lo común. Se les puede considerar mágicas aunque este es un concepto que hay que manejar con precaución, pues la mágia es muy ambigüa.

De cualquier modo iniciamos este Top 10 (a mi parecer) de las armas de la tierra media.

                               10. Herugrim

"La espada fiera" Era la espada de Theoden, rey de Rohan. Se trataba de una espada larga en una
vaina con cierre de oro remacada con gemas verdes. Si bien esta espada no posee la "mágia" que las siguientes en el post, sí tiene una historia que se fue forjando durante El Señor de los Anillos. Más que un arma se convirtió en un símbolo para el pueblo de Rohan cuando su rey la empuñó una vez liberado del poder de Saruman y guió a su gente a la victoria en dos de las grandes batallas de la Guerra del Anillo. Cuernavilla y la batalla de los campos de Pelennor. 

9. Anguirel

Entre los grandes herreros de la primera Edad uno de los más recordados es Eöl, el elfo oscuro, cuya historia no se contará aquí. Entre sus más grandes obras encontramos un par de espadas forjadas con el hierro de un meteorito que cayó a la tierra. Estas fueron Anglachel y Anguirel. Si bien es cierto que la más renombrada es la primera, que fue regalada al Rey Thingol de Doriath, Anguirel (En Sindarin "hierro de fuego de estrella") también tenía un poder inigualable. Se dice que por el metal con que fue hecho podía penetrar cualquier metal extraído de la tierra. Perteneció al herrero Eöl y posteriormente a su hijo Maeglin quien la robo.


8. Aeglos


"Punta de nieve" o "Carámbano" en Sindarin. Aiglos o Aeglos fue la lanza que perteneció al último Rey Supremo de los Noldor Gil Galad. Poco sabemos de esta lanza, Tolkien menciona que "Nada podía resistirse a ella". Se cree que estaba hecha de Mithirl y plata y su última batalla fue en la Batalla de Dagorland contra Sauron. Allí pereció Gil Galad y Aiglos fue llevada a Rivendel por Elrond. En la adaptación cinematográfica se hizo una lanza de 3 metros con una inscripción que dice "Gil-galad ech vae vaegannen matha. Aith heleg nín i orch gostatha. Nin cíniel na nguruthos hon ess nín istatha: Aiglos". Esto se traduce como:"Gil-galad porta una lanza de buena factura. El Orco temerá mi punta de hielo. Cuando me vea, temiendo la muerte conocerá mi nombre: Aiglos".


                                                                                        7. Sting


Se traduce como Dardo o Aguijón. Es la daga élfica que perteneció a Bilbo Bolson y posteriormente a Frodo para quienes era útil como una espada corta. Fue forjada en Gondolin en la Primera Edad y tiene la propiedad de tornarse de color azul espectral al acercarse los orcos, además tenía un muy buen filo, capaz de cortar la piel de un troll con la fuerza de un hobbit. Se le dio el nombre cuando Bilbo se encontraba en el Bosque Negro y fue atacado por arañas. Durante la guerra del anillo Frodo perdió a Dardo en su encuentro con Ella-Laraña y posteriormente fue recuperada por Sam Gamyi quien enfrentó a este descendiente de Ungoliant. 



                                6.Belthronding y Dailir


Pasamos ahora al mejor arco que existió en la Tierra Media. Belthronding perteneció a Beleg Arco Firme, nombre que se le dio por su gran habilidad con el arco y flecha. Fue labrado en tejo negro y ningún Hombre o Elfo podía doblarlo sin la ayuda de magia. Además era acompañado de su flecha predilecta Dailir que siempre daba en el blanco y sin importar lo lejos que volara y cayera donde cayera sin buscarla la encontraba de nuevo con sus plumas intactas y su punta ilesa hasta que se rompió el día que murió a manos de su amigo Túrin. 

                                                                                  5. Glamdring


Todos la conocemos por ser la espada de Gandalf, pero antes de eso fue forjada en Gondolin para el Rey Turgon y significa "Martillo de los enemigos", espada hermana de Orcrist. Al igual que dardo, esta espada brilla de color azul en presencia de orcos y a pesar de haberse perdido en la primera edad aun conserva su filo como si hubiera sido recién forjada. Seguramente se blandió en la Nirnaeth Arnoediad y en la Caida de Gondolin. En las manos de Gandalf tuvo ciertas habilidades quizá debido al anillo élfico de fuego que poseía (Narya). En su encuentro contra el Balrog se cuenta que relampagueaba Glamdring, fría y blanca y respondía al demonio con una luz blanca. Recordemos que en ese enfrentamiento su vara se quebró y tuvo que luchar varios días solo con Glamdring. En la película tiene una inscripción que dice Turgon aran Gondolin tortha gar a matha i vegil Glamdring gûd daedheloth, dam an Glamhoth. Que significa "Turgon, rey de Gondolin, empuña, tiene, y mantiene la espada Glamdring, enemiga del reino de Morgoth, Martillo de los orcos".


4. Anduril


Anduril flama del Oeste, forjada de los restos de Narsil, espada del sol y la luna. Empuñada por Aragorn II. Bueno, creo que muchos la conocemos y no es para menos siendo una de las mejores espadas de la Tercera Edad. El enano Telchar forjó a Narsil en la Primera Edad en el reino de Nogrod siendo el mejor herrero de esa raza. Fue empuñada por Elendil tras la caída de Númenor y en la batalla de la Última Alianza se rompió por el peso de Sauron. Sin embargo su hijo Isildur tomo la espada rota y consiguió arrebatar el Anillo Único a Sauron. Fue forjada de nuevo por herreros élficos y se le colocaron como inscripción las siete estrellas entre la luna creciente y el sol radiante. Era roja a la luz del sol y fría a la luz de la luna. En un pasaje de ESDLA se cuenta: "Aún estaba el orco dejando caer el asta y sacando la cimitarra, cuando Andúril le cayó sobre el yelmo. Hubo un estallido, como una llama, y el yelmo se abrió en dos" y en el Retorno del Rey se dice: "Anduril, que chisporroteaba como un fuego recién encendido" Podemos ver que es una espada singular y digna del rey de Gondor.

                                 3. Ringil


Llegamos a las mejores 3 armas. Ahora es el turno de Ringil, la espada de Fingolfin, Rey Supremo de los Noldor. Ringil significa "estrella fría". Es la única espada en la Tierra Media que ha logrado herir a Morgoth en el duelo que tuvieron después de la Batalla de la Llama Súbita. (Dagor Brangollach). Se dice de Ringil que su acero era resplandeciente y azul como el hielo, creada con habilidad élfica para penetrar con un frío mortal. Conocemos la historia. Siete veces hirió a Morgoth, tres veces fue arrodillado Fingolfin y otras tres se levantó. Al final el Rey elfo cayó. Su cuerpo fue rescatado por Thorondor y llevado a la cima más alta de Crissaegrim donde jamás será tocada de nuevo por manos de orcos, hombres o elfos. 
2. Grond


En segundo lugar tenemos a Grond, el Martillo del Mundo Subterraneo. El arma que empuñó Morgoth. Su poder desmorona las rocas y crea crateres del suelo y Morgoth lo hacia caer con el ímpetu de un relámpago, por tanto no solo era poderosa sino también veloz. No se sabe más de ella pues pocas veces salió Morgoth a combate, sin embargo pocas armas le podrían hacer frente. En ESDLA vemos que el ariete que usó Sauron para romper las puertas de Minas Tirith en el asedio era homónimo del mazo de Morgoth, con una enorme cabeza de lobo de cien pies de longitud.




1. Gurthang


Finalmente llegamos a la mejor arma de la Tierra Media. Gurthang, forjada a partir de Anglachel (En Sindarin "hierro de la estrella llameante"), espada gemela de nuestro número nueve Anguirel. Como ya se mencionó se forjaron a partir del hierro de un meteorito por el elfo oscuro Eöl por lo que pueden atravesar cualquier metal en la tierra. Fue reclamada de Thingol por Beleg (portador del arco y flecha de nuestro número seis del top) cuando fue enviado para ir por Túrin. En ese momento Melian vio la hoja y dijo que el corazón del herrero seguía morando en ella y era un corazón oscuro por lo que no amará mano que le sirva. Cuando Beleg fue asesinado por error por Túrin, la espada se hizo negra y perdió el filo (otras versiones dicen que era negra desde el principio y otras cuentan que se volvió negra al ser forjada de nuevo) Fue reforjada en Nargothrond para Túrin y recibió en nombre de Gurthang "Hierro de la Muerte". Es curioso que es la única espada capaz de hablar y moverse por sí misma, como si tuviera un espíritu propio. En los Cuentos Perdidos se dice que: "la espada solía saltarle en la mano por su propia voluntad y se dice que a veces le hablaba a Túrin con palabras tenebrosas". También tenía capacidades similares a Anduril se cuenta que: "los filos de Gurthang chisporroteaban como llamas en su mano". Gurthang fue quien asesinó a Glaurung, padre de los dragones, entre muchas otras hazañas. Al final tomó el destino de Túrin cuando él se lo pidió. Nuevamente fue capaz de hablar con una voz fría "Sí, beberé tu sangre para olvidar así la sangre de Beleg, mi amo, y la sangre de Brandir, muerto injustamente. De prisa te daré muerte." Además se cuenta que será Gurthang quien al final dará muerte definitiva a Morgoth atravesándole el corazón en la Dagor Dagorath. 


Y bueno, con esto llegamos al final del Top Ten. Otras armas famosas que quedaron fuera del top son Orcrist de Thorin. Angrist de Curufin, Aranruth de Thingol, Dagmor de Beren, Dramborleg de Tuor, Gúthwinë de Eomer, Hadhafang de Arwen, las espadas de los Tumularios, las espadas de Nazgul, entre otras. Dejen en sus comentarios cual fue su favorita. Saludos

Tolkien y los juegos

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